CAPITULO 28
{NARRA LEAH}
Besé a Zayn.
-Joder, que frío hace…
-Vete arriba y coge una sudadera de mi armario –me dijo
sonriéndome, y dándome otro beso, dulce.
-Está bien.
Subí a su cuarto. Tenía todo desordenado. Todos los
papeles pintados, y los lienzos con dibujos suyos…
Qué bien dibuja…
Suspiré y fui hacia el armario.
Cogí una sudadera marrón. Me la puse, me quedaba algo
grande.
Me miré, me puse la capucha. Sonreí.
Espera.
Corrí hacia la mesilla y empecé a abrir cajones como
loca.
“¿Dónde están? La primera vez que estuve, estaban por
aquí…” era lo único en lo que pensaba.
Las encontré. Sus gafas de sol. Me las puse.
Me guardé el pelo por dentro de la capucha, me miré solo
con la sudadera y las gafas.
Tez morena.
Me quité las gafas y la capucha.
No. No podía ser.
“Su teléfono”. Lo busqué como una loca por toda la
habitación. Lo tendría él.
De repente me acordé. Cuando vimos las pelis lo dejó
debajo de la almohada sin querer.
Tiré la almohada a un lado y cogí el móvil. Puse el
recorrido del bloqueo.
Fui a mensajes. Enviados.
-¿Por qué armas tanto jaleo por una sudader… -entró Zayn,
y se calló al verme con el móvil y la sudadera puesta- No mires los mensajes.
Yo ya estaba bajando, buscando. Se me saltaba las
lágrimas, y no sabía por qué.
-Leah, trae mi móvil. –se dirigía hacia mí, yo
simplemente le evitaba, y buscaba.
-Leah, por favor –dijo suplicante.
-¿POR QUÉ? –Estallé en lágrimas- QUE TE COSTABA. ¡ERAS
TÚ! –le dije lanzándole el móvil. Por fin había resuelto el caso del chico del
Starbucks. Pero no como habría querido.
-Leah…
-Eras tú… -fui hacia él.
Le abracé. Le acaricié el rostro. Me puse de puntillas y
le besé. Un beso lento, apasionado.
Cuando acabé le miré a los ojos. Le pegué un guantazo.
-¿PERO COMO ME HACES ESTO?
-PERO QUE COÑO…
-¿POR QUÉ NO ME LO DIJISTE ANTES?
-Pero…
-CONTESTA.
-¿Cómo te iba a decir “Soy Zayn Malik”?
-PERO SI LUEGO NOS CONOCIMOS.
-Pero eso yo no lo sabía…
-¿Y por qué no me lo has dicho cuando nos hemos conocido?
-Por esto mismo… -dijo acariciándose la cara.
-Lo siento.
Negó con la cabeza, tratando de decir que no pasaba nada,
pero antes de que dijese una palabra, empecé:
-Eras tú… estaba… ¿Enamorada de ti dos veces? ¿Al mismo
tiempo?
-¿Estabas enamorada del chico del Starbucks?
-Sí, de ti.
-¿Y si hubiese sido otra persona? No me habrías contado
nada, habrías seguido diciéndome que me quieres…
-PERO VAMOS A VER, SI NO FUESES TÚ, NO SERÍA NADIE.
Zayn agachó la cabeza.
Fui hacia la puerta, le esquivé y salí.
-¿Estás muy enfadada? –me dijo antes de que saliese del
todo.
-Contigo no puedo estar enfadada. –respondí antes de
pensármelo.
{NARRA
SOPHIA}
No conseguía concentrarme, es decir… no sé. Zayn nos había
dicho que no pusiésemos la película hasta que bajaran. Y yo había vuelto a
pensar en… Carlos.
Me había sentado de perlas contárselo todo a Niall… y
aunque él me decía que no pensase más en Carlos, que ahora estaba rodeada de
amigos, y amigas, y que me lo tenía que pasar bien, y que él lo viese… No
podía.
Me sentía rodeada de problemas, de disgustos, de todo…
Me pitó el móvil.
“¿De qué hablas?”
Respondí el mensaje de Carlos.
“De Amanda”.
Pasaron los minutos, se quedó sin respuesta.
“…Oye, es que… te fuiste, y seguramente te fueses a liar
tú con algún inglés, quien sabía…”.
“Eres gilipollas”.
Niall me vio, me cogió el móvil y lo tiró al sofá de al
lado, debajo de los cojines, y me apretó contra él en una especie de abrazo.
Apreté mi cara contra su pecho, y le rodeé la cintura,
cerré los ojos y volví a estallar en lágrimas. Silenciosas.
Me acarició secándome las lágrimas, y me quedé medio
dormida.
{NARRA
LEAH}
Me había encerrado en el baño, confundida. No podía dejar
de llorar, y de preguntarme por qué cojones lloraba.
El chico del Starbucks era Zayn. Mi novio. ¿No tendría
que estar feliz?
“Dios, soy gilipollas” pensé echándome el pelo hacia
atrás. No me había puesto en su lugar, y eso es algo que tendría que haber
hecho de primeras.
Le había pegado… lloré más. “¿Qué clase de novia soy?”.
Alguien llamó a la puerta.
-Cielo, yo… lo siento. Tendría que habértelo dicho, no
pensé que te fuera a… afectar así. Tenía miedo de perderte… me gustaste tanto
desde el primer momento… que de haber sabido que nos íbamos a conocer más
adelante no te habría mandado esos mensajes… Lo siento, en serio. Necesito que
estés conmigo… dices que no estás enfadada pero yo se que… sí, que algo mal
estás…
Abrí la puerta y me abracé a él. Aun estaba medio
llorando.
-No, lo siento yo por reaccionar así, no estoy enfadada,
solo… que ha sido muy fuerte para mí… Perdóname perdóname por favor…
Zayn me hizo mirarle a los ojos, y le dejé. Le miré a
esos ojos castaños que tanto me enamoraban, y sonreí.
“Eres tú…” no podía parar de pensar “He estado enamorada
siempre de ti…”.
Al ver que sonreía, Zayn sonrió, y se acercó a mis labios.
Me besó, dulcemente.
Luego se convirtió en un beso necesitado, y más rápido.
Me cogió y me tumbó encima de él, en la cama. Le
acariciaba mientras le besaba, y él a mí.
Me quedé dormida en su pecho.
-Te amo. –le susurré.
-Y yo a ti.

