viernes, marzo 29

CAPITULO 26


CAPITULO 26

{NARRA SOPHIA}

Carlos. Ahora que lo pensaba, me había olvidado completamente de él. 
Pero, lo que más me dolía, es que no había recibido ni una sola llamada suya.
Ni una. 
Revisé el teléfono por si acaso se me había pasado.
Ninguna llamada, ningún mensaje, ningún privado en tuenti, ni en face. Ni un solo tweet. Ni un DM. Lo revisé todo.
Nada.
Tiré el móvil sobre la cama, cogí la raya negra y me pinté los ojos. 
Luego volví, cogí el móvil y decidí tragarme un poco mi orgullo, y llamar.
Lo intenté tres veces, y nada.

{NARRA AYNHOA}

-Dan... ¿Vas a estar hoy? Vale... Ya. Tengo que contarte cosas. Nunca he estado rara. Noooo. -me reí. Me había empezado a llevar mejor con Dan, y me encantaba hablar con él, me hacía mucho de reír. Se había dado cuenta de que había estado apartada de él. Pero ya le había olvidado total y completamente así que... Bueno. En realidad era porque me había enamorado de Harry- Pues lo siento, jo. ¿Vais a pedir pizza? ...Margarita. Dan, porfis. Sabes que es mi favorita. Que te den. Te voy a colgar. Te cuelgo. Si soy capaz. Idiota. Adiós. -le colgué, y me seguía riendo.
-¡Aynhoa! Nos vamos ya, han llegado Zayn y Lou.

Subimos al coche.

-Buenassssss preciosas.
-Hola Lou. -dijo Leah dándole un beso en la mejilla- Hola cielo.
Zayn y ella se dieron un beso, y Zayn la abrazó. 

Pudimos notar ese "te he echado de menos, pequeña" que le susurró al oído que la hizo estremecerse.
-Wow. -dijo al ver su nuevo look. 
-¿Te gusta? 
-Me encanta. 

Leah sonrió y le dio un pico.

-ENHORABUENA RUBIAAAAAAA. Estás muy guapa. -la gritó Louis cogiéndola por la cintura y dándola vueltas. 

Nos subimos al coche, y nos dirigimos a la casa de los chicos.

* * *
-Era... Cuatro quesos, ¿verdad? 
-No, ¡idiota! -le gritó Aynhoa a Dan, este se reía. 
-Es mentira, la vamos a comprar tropical -Harry se acercó y la dio dos besos.
Después de saludar a todo el mundo, Harry, Dan y Aynh se fueron a pedir la pizza.

Zayn, Leah y Louis estaban escogiendo una peli en el piso de arriba.
Liam se había ido a por bebidas.

Niall estaba en el sofá, con su móvil, y la guitarra, como siempre.
Yo me senté en el otro sofá, y volví a dirigir mi mente en Carlos. 
Decidí llamar a Alicia. 

"-¿Diga?
-Aliciaaaa.
-Sophia, cuánto tiempo sin saber de ti...
-Lo siento, he estado... Liada."
Niall se empezó a reír y a señalarme, como si hubiese contado un chiste. Su risa era pegadiza y me acabe riendo yo también.
 
"-Lo siento, Ali, un amigo que es bobo.
-¿Y bueno, que tal por ahí? 
-Muy bien, oye... ¿Sabes algo de Carlos? No he hablado con él desde que me fui. 
-...Sophi... No... ¿Te ha dicho nada?
-No, ¿de qué? No me ha llamado -Alicia me estaba poniendo realmente nerviosa.
-Vale, Carlos es mi amigo, pero tú mas, te lo tengo que contar. Se ha liado con Amanda."

Amanda. La chica mas guarra y mas p*** de todo el barrio. Con ella.
"-Oye, lo siento, pensé que te habría dicho algo, lo sabe todo el barrio...
-No pasa nada -noté como me empezaba a caer una lagrima- estoy bien. Gracias por contarmelo. Adiós. "

Colgué. 
Escribí un nuevo mensaje:
"Espero que la zorra quiera ser tu amiguita más de un día. Vas a estar algo solo".

Tiré el móvil sobre el sofá después de leer el "enviado", lo cual asustó a Niall.
Yo simplemente intentaba que no viese las lágrimas que me estaban ahogando.

Cogí la puerta de la calle y salí.

-Eh eh eh Sophia. SOPHIA. -escuché como Niall se levantaba y dejaba la guitarra en la mesa. Corrí más. 

"No vengas, no vengas, no vengas" pensé. 
Pero sus pasos se hacían cada vez más rápidos. Más fuertes. Le notaba a mi lado ya.

Y eché a correr. Todo lo rápido que me permitían correr las piernas, y los ojos. De tantas lagrimas apenas veía. 
Niall corrió. Rápido y gritando mi nombre.
Llegué a un parque, a la puerta de ladrillo, y justo cuando iba entrar noté como algo me presionaba del brazo, y me giraba con todas sus fuerzas, hasta dejarme pegada a la pared.

-Sophia...-jadeó Niall- me vas a decir que te pasa.
-Nada.
-Por eso estas llorando.
-No te importa.
-¿Como me puedes hablar así? En serio que flipo contigo, nunca has sido así. O por lo menos, desde que te conozco. Conmigo siempre has estado de buen rollo, no la cagues ahora.

Me intenté soltar pero me apretaba y no pude.

-Oye, puedes confiar en mí, pensaba que hasta ahí habíamos llegado.
Le mire a los ojos. Los ojos azules de Niall Horan. Mi ídolo. Esto era surrealista. 
Pero me eché a llorar como una cría, en sus brazos, y a contarle todo, mientras paseábamos por el parque.


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