viernes, marzo 29

CAPITULO 25


CAPITULO 25

{NARRA LEAH}

Llevábamos dos horas en el centro comercial.
Nos habíamos encontrado con Martha, y nos habíamos ido todas juntas.
Íbamos cargadas de bolsas de todos los colores.
Llegamos a la peluquería. 
Aynhoa se fue a cortarse las puntas.

Sophia, Martha y yo nos reíamos en los asientos, Martha nos estaba contando experiencias de trabajo, varios ligues que tuvo...

-Mmm... Bonito pelo, liso por arriba, ondulado de la mitad a las puntas, largo hasta la cintura... Y un rubio oro envidiable. Pero... -el peluquero me miraba y me hablaba como si fuese un maniquí- le falta algo. ¿Qué le falta? Querida, tú quieres algo en tu pelo, lo noto en la mirada, que quieres, corazón.
 
Me daba miedo. Tenía voz de esos tíos raros de las pelis que adivinan el futuro.

-Pues... La verdad es que me quería teñir las puntas.
-Lo sabía, nunca fallo. ¿Color? -dijo tomándome y sentándome delante de una mesa con cuadernos.
-Rosa.
-Rosa pálido, rosa claro, rosa chicle, rosa fucsia, rosa oscuro, rosa fosforito...
-Mmm... 
-Déjame mostrarte.

Me enseñó varios colores de tinte sobre mi color de pelo.
Me gustó el rosa claro.
Me teñí justo por debajo del pecho, hasta el final de las puntas.

-Estas increíble, mi amor.
-Gracias...
-Yoel. 
-Yoel. Gracias.
-Cuando quieras, vuelves a pasar querida.

Cuando salí, Aynhoa ya había terminado, y todas se quedaron impresionadas al verme.
-Te queda muy bien. -me sonrió Martha, y las chicas estuvieron de acuerdo. - Yoel, has hecho un magnífico trabajo. Como siempre. -le piropeó Martha mientras se tocaba el pelo.
-Tu deberías volver pronto para ponerte otra capa de rojo-fucsia, Marthita. A no ser que vuelvas a querer tu pelo moreno otra vez.
-Volveré -se rió y le pagó a Yoel. 

Nos fuimos a comer a un bar de tapas.
-Y bueno, ¿Qué hacéis esta noche? ¿Salís? 
-NO. -reaccionó Aynhoa riéndose- salimos anoche y fue horroroso, no puedo conmigo misma del cansancio.
-Iremos a casa de los chic...os. A ver una peli.
-Los chicos, ¿Que chicos?
Nos miramos las tres, y decidimos contarle todo.

Cuando se enteró de que yo estaba saliendo con Zayn no se lo creía. 
Salimos al garaje del centro, y nos montamos en su descapotable rosita.
 
-Os llevo a casa chicas, con todas esas bolsas... -arrancamos y salimos- ya me contarás que opina Malik del nuevo pelo de su chica -dijo guiñándome un ojo- no en serio, traedme autógrafos de todos. DE TODOS.

Nos reímos, y le prometimos que se los pediríamos. 
Llegamos a casa y lo primero que hicimos fue: marujear, ver que ponernos para esta noche, según las circunstancias de cada una.

-¿Qué circunstancias? Es una noche de amigos. -rió Sophia mientras se hacia una coleta, se ponía unos jeans, una sudadera y unas convers.
-Claro, porque tú tienes novio -la respondió Aynhoa- yo estoy súper estresada... Harry me encanta. Y creo que le gusto, pero no se...
-Yo solo sé que quiero ver a Zayn ya. Pero no se que ponerme. Quiero estar bien, para gustarle, ya sabéis. 
-Leah, te quiere. Y quien te quiere, te quiere hasta vestida con una blusa de vieja, jeans amarillos, y botas de nieve. Y. Con una bolsa en la cabeza.
-Que horror.
-Pero te quiere, y así se demuestra. -dijo Aynhoa muy segura de lo que decía. 
Nos reímos, y estuvimos otro rato hablando. 

Al final me puse unos shorts, una camisa grande a cuadros, y mis vans azules. 
-Se os veía muy bien a Harry y a ti. -la dije a Aynhoa- Yo creo que podría estar por ti. 
-Pero... No sé. 
-Ya verás como todo va bien.

Abracé a Aynhoa. 

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