CAPITULO 10: EL CHICO DEL STARBUCKS...
{NARRA SOPHIA}
-Así que va a venir Dan.
-Sí, decía que venía con un amigo.
-Mmm. JODER, A VER SI ESTÁ BUENO.
-¡Sophia! –me regañó Leah, pero riéndose- … SI ESTÁ BUENO,
ES PARA MÍ.
Empezamos las dos medio a gritar y a reírnos, parecíamos
tontas.
Paramos y seguimos comindonos nuestro Starbucks con nuestro
pastelito.
Jope, son tan pequeñitos y tan monos, que comes por los
ojos.
Al final Leah y yo acabamos cogiéndonos estas cucadas *-*
Aynhoa se cogió este:
-El otro día se fue a hablar con un tal Harry –solté de
repente.
-Qué bonito nombre.
Nos reímos.
-Por ahí vienen.
Dan y un chico llegaron a la mesa, nos levantamos a saludar.
El chico era alto, moreno y con los ojos azules. Las
pestañas largas. Iba con un jersey
negro.
-Chicas, este es Zack.
Se sentaron a la mesa con nosotras.
Pidieron un café, y estuvimos hablando mucho tiempo.
-Así que habéis venido a estudiar inglés –dijo Zack.
Nos miramos las tres, divertidas.
-Sí –respondí yo, al final.
-¿Y vosotros? ¿Qué tenéis pensado hacer? –preguntó Leah.
-Pues, Zack acaba de llegar de casa, para pasar aquí el
verano con los amigos jajaja.
-¿De casa?
-Sí –esta vez respondió él- de Chesire, eso ya es un muermo,
más de lo que lo era antes –dijo divertido mirando a Dan, que miró hacia abajo
riendo- toda la gente se ha mudado a Londres, por trabajo y eso. Como el figura
este –dijo dando un golpe a Dan.
Todas nos reímos, y seguimos comiendo y contando un poco
nuestras vidas en España.
{NARRA LEAH}
Recogimos todo. Dan y Zack daron la idea de ir a un parque
cercano, y enseñarnos un poco de Londres.
Mientras Aynhoa, Dan y Zack iban a pagar, Sophia y yo
recogíamos las bandejas, y todo.
-¿Qué? ¿Ya estas contenta? Hemos venido al Starburcks,
hipster.
-No soy hipster –dije riendo mientras metía la silla para
dentro. Cogí la bandeja, y caminé mirando hacia Sophia- solo, me hacía ilusión.
Antes de llegar, me choqué para atrás con un chico, que
llevaba una bolsa de papal, para llevar a casa. Me cogió por la cintura, casi
me caigo…
Me giré y vi a un chico con una sudadera marrón clara, con
la capucha subida, y unas gigantes gafas de sol. Era moreno de piel. No se le
veía la cara.
-Lo siento, lo siento, lo siento…
-Eh, no pasa nada –dijo sonriendo- me tengo que ir, hasta
luego –dijo soltándome, me había estado cogiendo por la cintura todo el rato.
-Eh, adiós –sonreí. Me aparté el pelo de la cara.
El chico salió rápido, y se le cayó el móvil. Pareció no
darse cuenta.
Me acerqué y lo recogí.
-¡Hey! Se te ha caído el móvil…
-Oh, gracias… -dijo, cogiéndome rápido el móvil de las
manos.
Le miré a los ojos, bueno, más bien a las gafas. Me había
llamado la atención este chico. Y parecía no estar mal... mmm.
-Eh, ¿Cómo te llamas?
-Eh, no puedo, o sea, me tengo que ir; lo siento, me quiero
quedar, pero…
-Da igual, vete, en seguida saco confianza jaja –dije
cortada, me sonrojé y me aparté el pelo de la cara otra vez.
Para mi sorpresa, sacó un boli de un bolsillo.
Dijo con una sonrisa que le apuntase mi número en la mano.
Después, se fue corriendo.
Miré como se alejaba, rápido, corriendo y se metía en un
coche.
Que chico más raro. ¿Habría cometido un error al darle mi
número?
No lo sé, volví con los chicos, que me estaban esperando.
-¿Qué ha pasado? –preguntó Dan.
-No nada, me he chocado con un chico, y le he dado mi número.
-¿Le das tu número al primero que se choca contigo? –dijo
Zack.
Le miré con cara de pocos amigos.
-No. Solo me ha inspirado confianza, ¿vale?
-Guao, vale chica… era solo por…chocarme contigo –dijo
chocandose y empujándome. Se empezó a reir, y Dan con él.
-Quita. -Le quité de un empujón, la verdad que me había
caído de culo mientras habíamos estado hablando. Había estado toda la tarde
intentando ligar conmigo muy descaradamente.
-Mmm. Eres difícil. Me gusta.
-No, no soy difícil, no te gusto. Ni me toques.
-Era solo una broma…
Salimos por la puerta y estuvimos por Londres, me lo pasé
genial.


No hay comentarios:
Publicar un comentario