CAPITULO 11: DE MENSAJES
{NARRA LEAH}
Estabamos todos sentados en el césped de un parque.
Hablando.
De repente Aynhoa sacó una revista.
-OHHHH NO PUEDO MÁS. Mirad que guapo sale…
Era una foto de Niall poniendo caras. Que mono:’)
Las tres inmediatamente empezamos a pelearnos por la
revista.
Los chicos miraban con cara de no entender nada.
-Espera espera espera… ¿sois Directioners?
Me levanté de encima de Sophia, me quité todos los pelos de
la cara y le dije a Zack:
-¿En serio? Pensaba que habíamos dejado a parte ese tema ya,
pues claro.
Dan y Zack se miraron con cara de sorpresa y sonrieron.
Después se empezaron a reír. Como nunca.
-¡Eh! ¿Qué pasa? –Aynhoa se tiró encima de Dan.
-Bueno… ¿se lo decimos?
-Tío, van a flipar…
-No mucho.
-¿EL QUÉ? –gritó Sophia.
-¿Os acordais de que somos de Chesire?
-Sí…
-Harry Styles es de Chesire.
-No creo…
-Y es uno de nuestros mejores amigos, de antes de que se
presentara a Factor X.
Nos quedamos en estado de shock durante unos minutos.
-MENTIRAAAAAAAAAAAAAA. –dijo Aynhoa.
-No, es verdad. –la contradijo Dan.
Empezamos a gritar como locas, y a exigir que nos le
presentasen.
-EH EH EEEEHHHHHHHH VALE YAAAAAAAAA. -Nos callamos- en
cuanto podamos os le presentamos, ahora estará ocupado, con ensayos y demás.
Pero le hablaremos mientras de vosotras, esta noche le llamaré.
-¿Ayer hablabas con él cuando te fuiste porque te llamaron?
-Sí –dijo Dan con una sonrisa.
-¿A QUIÉN SE LE OCURRE NO PASARMELE?
-Y yo que sabía –nos tiramos todas encima de él, y nos
empezamos a reír.
* * *
Era ya tarde, y estaba escribiendo en el or
denador.
Había llegado ya a los 1500 seguidores.
Puse un tweet en el que decía:
“TENGO UNOS AMIGOS QUE CONOCEN A HARRY. ME LO PRESENTAN EN
NADA. MUERO”.
Me estaba empezando “The Hunger Games”. Otra vez.
Lo siento,
me encanta.
Ya iba por cuando Katniss se presenta voluntaria por Prim,
su hermana pequeña, para ir a los Juegos del Hambre.
Las chicas estaban abajo, viendo la tele, pero a mí hoy no
me apetecía. Ya estaba cansada, así que me decidí ir a dormir.
Justo cuando me metía bajo las sábanas, me sonó el teléfono.
Refunfuñé y me estiré hasta la mesilla para cogerlo.
Un mensaje nuevo. Leí.
“Tranquila. No soy de
los que cogen confianza rápido, pero tú… me has inspirado confianza. Lo siento
por irme tan rápido”.
Sonreí. Escribí.
“¿Quién eres? ¿Cómo te
llamas? ¿Gracias? Tú también me has inspirado confianza… si no, no te habría
dado mi número :)”.
Le di a enviar.
A los cinco minutos me volvió a pitar el móvil.
“No importa, ni quién
soy, ni mi nombre. No nos vamos a poder ver, así que, ¿de que te serviría? ¿No
te vale con saber que hablaremos? De nada. Lo suponía”.
¿Qué? ¿No me iba a decir su nombre?
“¿Qué? No, ni nos
veremos, ni hablaremos. No te he mostrado confianza, me dirías tu nombre…”.
Y otro mensaje. Y otro más. Y así estuvimos toda la noche.
“Yo tampoco sé tu
nombre, ¿sabes? Seré… el chico del Starbucks ;)”.
“Me llamo Leah. Leah
Gómez. Eso no me vale, te toca”.
“Starbucks. Chico del
Starbucks”.
“Vete a la mierda. No
me hables”.
“Eh… no puedo decirte
mi nombre…aún. No te conozco, Leah. Si quieres que no hablemos, no hablaremos”.
No respondí. Dejé el móvil encima de mi mesilla. Me fui a
dormir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario