CAPITULO 18
{NARRA LEAH}
Ya estábamos listas.
Nos habíamos teniado que
duchar todas, porque Aynhoa y yo estábamos hasta arriba de pintura, el pelo y
todo (Aynhoa se tuvo que volver a lavar y alisar el pelo JAJAJA) y Sophia, no
había podido evitar que le diéramos con la pintura en todos los brazos y el
cuello.
Metimos los muffins en la
caja, y salimos.
Habíamos quedado con Harry
y Dan a las seis, y eran las cuatro cuando llegamos a casa de los chicos.
Nos abrió Liam, que nada
más vernos sonrió y nos saludó, nos hizo pasar y nos preguntó que tal
estábamos.
Hablamos un rato y poco
después aparecieron Niall, Louis y Harry, y nos vinieron a saludar.
Harry estaba en toalla,
porque se estaba preparando para esta tarde.
“Joder. Qué bueno está”
fue lo primero que pensé.
Nos reímos y le gastamos
bromas, al final se subió a vestirse.
Vieron la caja, y les
dijimos que era un regalo, pero Harry nos hizo prometer que hasta que no bajase
él, no lo abriríamos.
Subió las escaleras , y
una vez estaba arriba, se oyó un golpe. Nos quedamos todos callados.
-TÍO, ¿TE QUIERES LEVANTAR?
-¿PERO TU QUE HACES ASÍ?
-DUCHARME HASTA QUE TE HE
ENCONTRADO DORMIDO EN MITAD DEL PASILLO.
-Ah… ¿Quién ha venido?
-Las chicas, baja… -oímos
a Harry refunfuñar y nos reímos todos.
Zayn bajó. Iba con unos
vaqueros gastados, sin camisa y despeinado. Tenía cara de dormido.
“Joder. También está
bueno” pensé. Nos vino a saludar con dos besos. Las chicas no se molestaban en
levantarse del sofá, lo cual me hacía gracia porque Zayn medio dormido parecía
que en cualquier momento se fuera a caer encima de ellas, así que cuando llegó
a mí, me levanté.
Me dio un beso en la
mejilla, y luego bajó al cuello y me dio otro, disimuladamente para que nadie
lo viese, además, todos estaban hablando y no nos prestaban mucha atención.
En cuanto me dio el
segundo beso me estremecí. Se apartó de mi, y se sentó al lado de Liam. Aun
estaba medio dormido, se puso el brazo en la cara para taparse de la luz un
poco. Vi sus perfectos tatuajes.
-Hhhmm…¿Qué eso? –dijo
señalando la caja.
-Una sorpresa –respondió
Sophia con una sonrisa.
-Y la abrimos…
-Cuando venga Harold
–completó Niall.
Harry llegó unos minutos
más tarde, se sentó al lado de Aynhoa y miró a Zayn.
-Tío, ¿aún sigues dormido?
–se rió.
Zayn no contestó. Se había
quedado dormido otra vez.
Liam le empezó a sacudir,
y Zayn se levantó de un susto.
Aynhoa cogió la caja y se
la dio a Harry.
Harry la sonrió y la puso
en medio. Abrió la caja y miró en el interior.
-Ohhhhhh chicoooooos ya
tenemos cena, desayuno, comida y merieeendaa.
Todos, y el primero Niall
se lanzaron a ver la caja, y sacaron un muffin cada uno.
-Ohh que bonito –dijo
Louis cuando lo leyó- vosotras sois de nuestras mejores fans.
Estuvimos hablando y
comiendo muffins, y sobre todo felicitando a Sophia, que era la que más había
hecho.
-¿Y la caja quién la ha
hecho? –preguntó Niall riéndose.
-Aquí las mendas –me pasó
Aynhoa el brazo por el cuello y me acercó a ella.
-Es… bonita y artística(?)
–dijo en un tono irónico Zayn, refiriéndose a los garabatos.
Aynhoa y yo nos reímos.
-Harry, ¿en qué momento
pensaste que durarían? –le preguntó Louis.
Harry se rió. Se estaba
comiendo uno, se echó para atrás y cogió a Aynhoa de la cintura.
-¿Quieres la mitad? Es que
estoy lleno…
Aynhoa tenía una cara de
echarse a llorar de felicidad en cualquier momento…JAJA.
-No, gracias… yo también
estoy llena.
Harry sonrió y dejó el
muffin en la mesa.
-Pues entonces para luego.
-Parad de comer, y guardad
para mañana, jope –dijo Niall tapando la caja y llevándosela.
-¡Pero si eres el único
que come a pares! –gritó Louis corriendo detrás de él.
-Voy al baño –dije
riéndome y dejando un muffin en la mesa.
-¿Te acompaño? –dijo
divertido Zayn.
-No hace falta, creo que
ya se ir: arriba, paso tres habitaciones y al fondo a la derecha hay otra
puerta, luego sigo por un pasillo, y hay cinco puertas, pues cuento tres y la
quinta es.
-Mmm…
Pasé por su lado y le
acaricié el pelo, luego subí.
Me estuve un rato mirando
al espejo. Me apoyé en el lavabo. Me peiné, me cogí el pelo con una horquilla
gorda detrás de la cabeza y dejé un poco de pelo caer.
Me volví a apoyar y esta
vez me di la vuelta y me senté en la taza del váter.
Me quedé pensando. Abrí el
móvil. Busqué mensajes. Desde que le había bloqueado no sabía nada de él. Del
chico.
No sabía qué hacer.
Había pasado ya media
hora. Se estarían preocupando así que salí.
Pero al salir me empotré
con alguien. Zayn.
-Pensaba que te habías
caído por la taza del váter –dijo riéndose- o que te habías quedado prendada de
tu propia belleza en el espejo –dijo con tono sorprendido.
Me reí.
-Eres bobo, Malik.
-Lo soy. –se me quedó
mirando.
-¿Aun tienes sueño? –dije
por hablar de algo, la verdad es que me sentía incómoda.
-Un poco, pero siempre lo
tengo. –se me volvió a quedar mirando.
Me reí. No me dejaba
pasar, ocupaba mucho. Sus hombros son anchos, y estaba apoyado en la pared.
-¿Te… gusto? –pregunté al
final, con voz cansada.
-No…lo sé…-me agarró de la
cintura y me apretó contra él. Me empezó a dar besos en el cuello hasta llegar
a mi oído- A lo mejor…
-¡¿Chicos, estais por
ahí?!
Zayn me soltó, me sonrió
con cara pícara, cogió una camiseta blanca y se la puso mientras bajaba las
escaleras.
Yo me había quedado
paralizada. Tenía los pelos de punta.
Y eso no era lo peor, si
no que cuando nos había llamado Harry lo primero que había pensado era “Me cago
en ti, Harry Edward, por llamarnos y hacer que pare”.
Yo no estoy enamorada de
Zayn Malik. No. ¿No?
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