CAPITULO 17: Muffins.
{NARRA AYNHOA}
Me desperté. Las 8. No me jodas.
Abajo ya se oía a Sophia preparar algo de desayuno.
Aun no consigo entender cómo puede despertarse temprano y estar tan alegre desde el primer momento.
Encima el despertador había sonado tope de fuerte.
Me eché las manos a la cabeza y me tiré otra vez sobre la almohada.
-Toc toc...
-Decidle a Martha que estoy mala...
-Vamooooooss.
Leah me sacó medio a rastras de la cama y me llevó abajo, donde, como decía, estaba Sophia alegre, de un lado para otro cocinando. Con su pelo recogido en una coleta, como siempre.
-Venga, que las clases son
a las 9…
Desayunamos en silencio,
luego cada una nos vestimos y salimos.
Andamos hasta la academia.
Una vez estuvimos allí,
Leah se encontró a Rocío, y se fue a hablar.
Sophia y yo nos sentamos
en nuestro pupitre, y dejamos las cosas. Me había planchado el pelo, porque
esta tarde a lo mejor quedábamos con Dan… Con Harry.
Hemos quedado con Harry.
-¿Vienes?
Eché un vistazo al grupo,
hablando y riéndose. Negué con la cabeza.
-No. Me quedo aquí.
–sonreí a Sophia y esta se encogió de hombros y se fue hacia ellas.
Yo me repeiné y me puse
los cascos, abrí mi libro.
Pasaron unos 10 minutos y
Martha aún no había llegado.
Todos hablaban, reían,
saltaban por encima de las mesas, ponían música a tope…
De repente una mano se
interpuso entre mí y mi lectura.
Levanté la vista y vi a
Dan.
-Cierra el libro, la clase
va a empezar.
-¿Y Martha?
-Mala –dijo con una
sonrisa.
-¿Y qué hay de divertido
en eso?
-Que tiene resaca –y se
empezó a reír. Al ver que no me enteraba de nada añadió- ayer por la noche fui a su
casa después de dejaros, había una fiesta, de compañeros de trabajo, suele
haber una cada semana. Y bueno, ahora está un poco pedo.
-Ayer estuviste con Martha
después de estar conmigo. Con nosotras.
-Si –se seguía riendo,
como si fuera lo más normal.
Me eché el pelo para
atrás, aguantándome las ganas de echarme a llorar.
-Y bueno, ¿entonces hoy
quedamos con Harry? Es más mono, ayer mientras tú estabas dormido, estuvimos
hablando un rato, y bueno le quiero volver a ver.
-¡Por supuesto!
Sonreí, un poco
sarcástica.
-¿Vas a dar clase tú?
-Sí.
-Pues empieza.
Me miró, con cara de no
entender nada y se fue hacia la mesa para hablar a todos los alumnos.
Empezó la clase.
Me volví a poner los
cascos. “She Wolf” a todo volumen.
Cogí el libro que me había hecho cerrar y lo abrí en mis rodillas.
* * *
-Tendríamos que ir a ver a
Martha, a ver que tal está.
-Leah, solo tiene resaca,
ya se le pasará.
-Pero aún así…
Entramos en casa y mientras
Sophia hacía algo de comer, Leah y yo hablábamos. Mientras cómo no, twiteabamos
con el móvil.
-¿Esta tarde que hacemos?
-Quedar con Harry y con
Dan.
-Ah… ¿nadie más?
-Seguramente se acople
Zack.
Leah suspiró y puso los
ojos en blanco.
-Pues no sé cómo no te has
tirado a Zack ya. Está bien bueno.
-Soy algo más romantica,
Ayn. No me gusta “tirarme” a tíos que no me atraen… y no me demuestran que me
quieren… de una manera menos como él.
-¿Y si se pusiese
romántico? JAJA ¿le darías una oportunidad?
-Ni de coña…
-¿Y si es el chico de los
mensajes?
Leah se quedó pálida.
-¿Es él? ¿Sabes algo?
-Eh ehh, tranquila… era
una coña. Zack estaba con nosotros el día del Starbucks…no te pudiste chocar
con él. Y además tienes su número. Piensa un poco.
-Es verdad… -se tranquilizó
y se echó para atrás en la silla.
-¿Estás muy asustada?
Podemos ir a la poli.
-¿Qué? No.
-Pero te acosa.
-Ya le bloqueo, dejalo…
Seguí comiendo mientras
que Leah daba mil vueltas al móvil.
-Ya está. Adiós chicos del
Starbucks.
-Bien hecho.
-¿De qué habláis?
Le contamos todo a Sophia,
que en seguida se preocupó mucho por mí.
Comimos y hablamos de esta
tarde.
-Y me refería, a si no van
a venir los chicos.
-No creo cielo, queremos
salir a dar una vuelta, y no pueden ir todos a pelotón, supongo.
-Umm.
-Pero tranquila, podemos
ir las dos antes y podrás ver a Zaynupppppp –me abrazó Sophia por detrás y se
empezó a reir con esa risa pegadiza suya.
-¿Zaynup? JAJAJAJAJA Me
parto… Además, ¿Quién ha dicho que yo quiera ver a Zayn?
-Ayer estuvisteis muy juntos
–añadió Aynhoa mientras chupaba una cucharada gigante de helado.
-Pero porque es mi amigo.
Me cae muy bien.
-Pues a mi me cayeron
genial los cinco, ya me caían genial, pero… asi que vamos a hacer un bizcocho
rico, y se lo llevamos.
-Sophia, te encanta
cocinar.
-Sí –respondió.
Nos pusimos las tres a
hacer un bizcocho, o algo para que vieran que somos sus mejores fans, y
agradecerles el haber estado una tarde con nosotras…
Además, aun quedaban 3
horas hasta tener que irnos.
Al final hicimos muffins,
unas muy guays. Nos quedaron un poco amorfas pero conseguimos poner en ella con
chocolate “1D GRACIAS POR TODO”.
En pequeñito, claro. Aunque eran grandes.
Hicimos una bandeja.
Después las metimos en una
caja que teníamos por allí, y mientras Sophia terminaba de decorar los muffins,
Leah y yo pintamos la caja de colorines, garabatos y tonterías.
Yo empecé para picarla un
poco, poniendo “Leah x Zayn” y rodeándolo con un corazón gigante.
Ella lo tapó hasta que no
se vió nada.
Y justo después puso:
“Aynhoa x Harry” y también lo rodeó.
Empecé a tacharlo pero
antes de acabar del todo me empezó a pintar con un pincel en la cara, y
contraataqué.
Al final todo se convirtió
en una guerra de pintura en la que Leah y yo pintábamos la caja, nos
perseguíamos, y Sophia nos esquivaba con las bandejas de muffins.
Nos fuimos a cambiar
todas, mientras que dejábamos la caja secar.
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